HistoriaTenjo Turismo

Tenjo en idioma Muisca quiere decir «en el boquerón». Fue fundado por el Licenciado Diego Gómez de Mena el 13 de abril de 1603. El 7 de mayo del mismo, los comuneros Juan de Vera, Cristóbal Gómez de Silva, Juan de Orejuela y Juan de Artieda, contrataron al albañil Alonso Serrano Hernández para la construcción de la iglesia del pueblo. El 28 de julio de 1637 se informó que la iglesia estaba terminada pero faltaba blanquearla, obra que se terminó el 17 de agosto de 1645.

El 9 de marzo de 1639 llegó de visita el Oidor Gabriel de Carvajal y juntó 289 indios, en 1778 había 983 indios y según los registros parroquiales del cura Rafael López del Pulgar los vecinos eran 1.009 en 211 familias. Entre sus veredas, la que sobresale, es «La Vereda Santa Cruz» situada unos km antes del pueblo. Esta vereda, expone gran belleza, y se puede considerar como todo un sistema social.

En sus inicios, la plaza principal tuvo importantes funciones en el pueblo como acontecimientos de las prácticas de doctrina, junto con el templo doctrinero y las capillas posas. Éstas características lo convirtieron en un escenario con particularidades especiales y únicas, en comparación con las demás plazas de la sabana.

La plaza principal sirvió a otros usos importantes para la historia de la población que trascendieron más allá de la práctica religiosa. Comenzó a servir para fiestas, más tarde para las corridas de toros, para el paseo de la gente, como sitio de reunión y punto de encuentro, como plaza de mercado semanal o feria del pueblo, y como punto de abastecimiento de agua en épocas en que no existía el acueducto.

Las principales calles correspondían a las ubicadas en el marco de la plaza y a los antiguos caminos existentes desde la época de resguardo; se distinguieron tres caminos que servían de conexión con Funza, Chía y el que llevaba por un sentido a Madrid y por el otro a Tabio. Las calles principales coincidieron con la traza original y albergaron gran parte de las actividades religiosas, comerciales, económicas e institucionales de la población.

La zona urbana tenia un gran entorno natural, del cual se destacaban los cerros como telón de fondo, y las grandes zonas verdes limítrofes del casco urbano. Los paisajes circundantes destacaban las edificaciones de la zona céntrica y el antiguo templo por sus singulares características. Alrededor de la plaza principal las casas tenían una arquitectura propia de la época colonial de un solo piso, con paredes de barro y anteriormente de techo de paja.